5 consejos para un teletrabajo saludable

El teletrabajo se ha posicionado como la opción estrella para tiempos de pandemia. Sin embargo, hay quienes piensan que la cercanía de la nevera o el hecho de no tener que salir de casa pueden ser contraproducentes. ¿Es posible trabajar a distancia manteniendo un estilo de vida saludable?

 

1. Acondicionar la oficina en casa

En algunas circunstancias, siempre y cuando no pongamos medidas para evitarlo, el teletrabajo puede conllevar ciertos riesgos para nuestra salud. De hecho, la combinación de un espacio de trabajo mal acondicionado más una vida sedentaria están relacionados con un aumento del estrés, mayor carga de trabajo mental, incremento de la fatiga ocular o molestias musculares.

Por eso es importante valorar las necesidades del trabajo en cuestión a fin de poder desempeñarlo a distancia de forma efectiva sin poner en riesgo la salud. Entre otras cosas, habrá que tener en cuenta las restricciones de espacio, las necesidades específicas del empleado, el tiempo destinado a trabajar frente al ordenador, las medidas preventivas a adoptar, la idoneidad del mobiliario así como el material y equipo requeridos.

En este sentido es preciso tener en cuenta:

  • Contar con el espacio suficiente para poder adoptar una postura cómoda y variarla cuando sea necesario.
  • Disponer el equipo informático y los materiales de trabajo de tal forma que garanticen una posición de trabajo cómoda con la iluminación adecuada, la temperatura apropiada y un bajo nivel de ruido.
  • El mobiliario adecuado ayuda a mantener una postura corporal cómoda y neutral con las articulaciones alineadas de forma natural, a la vez que reduce el estrés y la tensión en los músculos, tendones y sistema esquelético.

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2. Luchar contra el sedentarismo

Todos somos conscientes de que llevar una vida sedentaria tiene consecuencias negativas para nuestra salud.

Entre los sencillos gestos para un teletrabajo activo estarían los estiramientos suaves para realizar a intervalos regulares a lo largo del día. Por ejemplo, levantar los brazos, encoger y girar los hombros, mover las muñecas, girar el cuello hacia ambos lados o girar los tobillos.

Por otro lado, existen otras maneras de movernos sin darnos cuenta. Esto consistiría en realizar pequeñas acciones que puedes incorporar a tu rutina de trabajo como son caminar durante las llamadas telefónicas, añadir un mínimo de 10 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada (suficiente para que el corazón lata y queme calorías) o utilizar un temporizador que nos obligue a valorar si estamos o no correctamente sentados, y corregirlo si fuera necesario.

 

3. Evitar el aislamiento

Estar siempre entre cuatro paredes puede producir cierta sensación de desconexión con el mundo real, por eso es tan importante garantizar una buena comunicación entre el teletrabajador y el resto del equipo.

Establecer una rutina de contacto diario (sea por email, teléfono, videollamada), programar reuniones periódicas, fomentar relaciones laborales positivas, utilizar las herramientas de comunicación establecidas por la empresa para coordinar los avances en el trabajo son algunas de las maneras de evitarlo.

 

4. Equilibrar vida laboral y personal

Mucho se ha hablado durante los últimos meses del teletrabajo, sus ventajas e inconvenientes. Aunque pudiera parecer paradójico puesto que nos encontramos en nuestra propia casa, el estrés es una de las desventajas que muchos teletrabajadores sufren. Los problemas de organización, la sensación de aislamiento y la difuminación de los límites entre el trabajo remunerado y la vida privada pueden ser algunos de los desencadenantes.

Algunas de las estrategias que podrían ponerse en práctica a fin de mantener el equilibrio entre las distintas facetas de la vida son:

  • Establecer horarios y rutinas Esto supone comenzar y terminar el día a la misma hora con un ritual concreto (vestirse, salir a caminar o cualquier otra actividad dinámica sin pantalla).
  • Establecer las horas durante las cuales pueden ser contactados.
  • Planificar cuidadosamente la jornada laboral priorizando
  • Desconectar manteniendo el teléfono alejado. Respetar el horario de llamadas ya sean laborales o personales y declinarlas si no es el momento adecuado para atenderlas.
  • Planificar el descanso estipulado y una pausa para el almuerzo. En este sentido Gourmet a domicilio te lo pone muy fácil.
  • Reservar y acondicionar un espacio de la casa únicamente para el desempeño de la labor profesional.
  • Establecer límites en torno a las horas de trabajo tanto con compañeros, socios, niños, pareja o resto de familia.

 

5. Aprovechar las ventajas de las pantallas

Aunque de momento técnicamente no estemos en la misma situación que en marzo, es cierto que no podemos reunirnos con aquellos familiares y seres queridos que viven en distintas ciudades a la nuestra.

Este distanciamiento social y la sensación de soledad (tanto por nuestra parte como por la de nuestros mayores) pueden pasarnos factura emocionalmente. Afortunadamente, la tecnología permite mantener el contacto visual con ellos, siempre más cercano que la simple llamada. Sigue utilizándola para hacer videollamadas en las que participe toda la familia. Sin duda, serán momentos muy reconfortantes para todos.


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