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Ahorrar costos en las empresas sin comprometer el bienestar de tu plantilla

Ahorrar costos empresariales es una de las primeras decisiones que toman las empresas cuando hay algún problema financiero interno, una situación macroeconómica de riesgo o, simplemente, cuando quieren ser más eficientes. En todas estas situaciones, el protocolo empresarial indica, en muchos casos, que estamos ante una necesidad lógica y necesaria. Tristemente, algunas de las decisiones tienen que ver con una reducción del número de trabajadores o de la calidad laboral de estos.

Hay muchas maneras de reducir costes en el trabajo para tratar de revertir una mala situación o para mantener la rentabilidad y la competitividad en el mercado. Hay tantas que podríamos hacer un artículo prácticamente infinito. Ese no es nuestro objetivo, pero sí lo es enseñarte que es posible combinar la reducción de costes sin comprometer el bienestar de tu plantilla laboral. ¿Quieres saber cómo?

Consejos sobre cómo reducir costes laborales

El objetivo de este artículo es ayudarte a tomar una decisión que no comprometa a tu plantilla ni su bienestar. Por eso, aquí te dejamos algunas acciones y consejos que, estamos seguros, te serán útiles cuando una situación así sobrevenga en la empresa.

Eliminar costes innecesarios

Sin duda, es la primera acción que muchas empresas realizan. La reducción de gastos no necesarios para la operación y supervivencia es la primera decisión para aumentar, de manera automática, la rentabilidad y productividad en una empresa. Dependiendo del tipo de empresa, la reducción puede ser una u otra:

  • Máquinas y equipos obsoletos con alto consumo eléctrico.
  • Reducción del consumo de electricidad en áreas que no lo necesitan.
  • Concienciación sobre la importancia de vigilar cada uno de los gastos que hay entre los trabajadores (luces, agua, etc.).

La eliminación de gastos innecesarios implica la coordinación de todos los empleados. Hazlos partícipes de esta necesidad imperante y conviértelos en tus aliados. Si todos ayudan, todos se beneficiarán.

Cambiar los viajes de trabajo

Con la era digital, las reuniones virtuales están a la orden del día. En muchas ocasiones, ni siquiera necesitas una oficina para trabajar, ya que la portabilidad hace que la puedas tener en cualquier lugar. Antes de la digitalización, el gasto en viajes (billetes, estancias en hoteles, alimentos, transporte, etc.) era muy alto. Hoy, puedes sustituir muchos de estos viajes, especialmente aquellos en los que solamente ibas a tener una reunión, por reuniones virtuales.

La reducción de gastos de viaje es enorme y todo ello implicará una mayor rentabilidad. Eso sí, debes planificar bien y priorizar. No se trata de eliminar todos los gastos de este tipo, sino analizar cuáles no y cuáles sí se pueden ejercer.

Buscar nuevos proveedores

Trabajar con proveedores es fundamental para muchos trabajos. Posiblemente, estés en esa situación. Por eso, te sugerimos que, para reducir costes relacionados con este tema, primero te reúnas con ellos y trates de llegar a ciertos acuerdos que te permitan operar de una mejor manera. También, estos pueden contribuir a que seas más productivo y a reducir problemas.

Estamos seguros de que los proveedores entienden que son aliados estratégicos y deben ayudar cuando la situación de sus clientes no es la idónea. Establecer acuerdos en los que todas las partes salen beneficiadas es posible.

En caso de que estos acuerdos no puedan hacerse realidad, una alternativa es encontrar nuevos proveedores. Una oportunidad la tienes, curiosamente, en el exterior. La globalización ha abierto esta opción de par en par y, en caso de ser necesario, deberías aprovecharla. En cualquier caso, al abrir la puerta a nuevos proveedores, podrás negociar mejores condiciones que las actuales, más cómodas y beneficiosas para tu situación.

¿Trabajar desde casa?

La pandemia aceleró las cosas, pero en algún momento debíamos llegar ahí. La digitalización hace que utilizar oficinas, dependiendo del tipo de trabajo, sea opcional. Por ejemplo, puedes analizar si te conviene más alquilar alguna oficina o fomentar el trabajo remoto en tu equipo. Para estudiarlo, te sugerimos contemplar algunos factores: tipo de trabajo que tienes; cuánto afectará a proveedores y clientes que no estén en esas oficinas; coste del alquiler, etc.

Retribución flexible

Los empleados, además de los proveedores, son aliados de tu empresa, del crecimiento y, por supuesto, de su futuro. Ese debe ser uno de los objetivos laborales. Es viable que puedas reducir costes sin mermar su retribución o calidad de vida. ¿Cómo? Incentivándolos. Planifica algunos estímulos que pueden motivar más a tu personal. Recuerda que no todo tiene que ser dinero. Te damos algunos ejemplos: algunos días adicionales de vacaciones, planes de carrera, fomento del liderazgo femenino, etc.

Además de tener a empleados contentos, estos aportarán más a la empresa, lo que mejorará la productividad. El compromiso de los empleados marcará la diferencia.

Programa de control

El control de gastos en tiempos en los que hay que reducir egresos es clave. La inteligencia artificial, la automatización y el Big Data, por ejemplo, han enriquecido la oferta de programas que resuelven muchas de las grandes vicisitudes de las empresas. Existen programas que ayudan, entre otras cosas, a la centralización de costes, al seguimiento de gastos o al control de inventarios.

Invertir en medioambiente

La sustentabilidad en las empresas ha cobrado gran importancia. La inversión en medioambiente y todos los beneficios que puede darte es una magnífica idea. Por ejemplo, el consumo de electricidad puede sustituir las energías fósiles por las limpias. Instala paneles solares, por ejemplo, para sacar más partido a esta última.

Otra posibilidad es adquirir equipos y máquinas que sustituyan a los que ya tienes. La compra debería hacerse con una idea de sostenibilidad, para que la reducción de costes a corto plazo sea una realidad.

Después de estos consejos, puede quedarte más claro cómo reducir costes sin que esto afecte a la plantilla laboral que tienes en la empresa ni merme su calidad de vida. Incluso, consultar con ellos y hacerlos partícipes de la situación actual puede ayudar a ver diferentes opciones y salir más airosos de un proceso, de por sí, difícil.

Ahorrar costos no es una decisión traumática, siempre y cuando se haga desde un lado responsable y analítico. Es más, puede ser una oportunidad para eliminar aquello que no te sirva y comenzar con nuevos proyectos.

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