12 razones para llevar una alimentación saludable

Solemos asociar erróneamente comer saludable con estar a dieta. Ingerir los alimentos adecuados está vinculado a numerosos beneficios para el organismo. Mantener el corazón sano, estimular el cerebro, reducir la probabilidad de desarrollar ciertas enfermedades y, en definitiva, sentirte mejor son algunos de ellos.

Descubre a continuación más motivos por los llevar una alimentación saludable es hacer una apuesta segura por tu bienestar.

Pautas básicas de una buena alimentación

La composición exacta de una alimentación equilibrada está determinada por las características de cada persona, por ejemplo la edad, el sexo y el estilo de vida. Aunque las necesidades de alguien que trabaja en una oficina son distintas de las de quien realiza una labor más física, los principios de la alimentación saludable siguen siendo los mismos.

Hoy en día son muchos los que no llegan a unos mínimos en la ingesta de Sin título-2frutas, verduras, legumbres, cereales y frutos secos. Además, se consume una mayor cantidad de alimentos hipercalóricos, azúcares, sal y grasas.

Respecto a estas últimas, la OMS señala como preferible el consumo de las que se encuentran de forma natural en los alimentos como pescado, aguacate, frutos secos y aceite de oliva (grasas no saturadas). De igual manera, insta a reducir el consumo de las presentes en mantequilla, aceite de coco y carne grasa (grasas saturadas) así como de las derivadas de los productos procesados.

Si tu alimentación dista mucho de ser considerada saludable y te cuesta cambiar de hábitos, lo mejor es que empieces con pequeñas acciones. Incluir paulatinamente verduras en cada comida y elegir frutas frescas de temporada son algunas de ellas.

Los beneficios de llevar una alimentación saludable

1. Te mantiene fuerte

Comer alimentos ricos en nutrientes y proteínas es fundamental para mantener los músculos fuertes. Por su parte, tanto a la vitamina D como a muchas de las B también se les atribuye propiedades que favorecen el aporte de energía.

Además, según una investigación publicada en la revista Diabetes Care consumir grasas y proteínas saludables junto con carbohidratos puede evitar que el azúcar en la sangre fluctúe y que tus niveles de energía se desplomen a media mañana.

2. Protege tu sistema inmunitario

El sistema inmunitario es la base de la salud. Su misión es protegerte de todo aquello potencialmente dañino, como virus y bacterias, atacándolos cuando entran en tu cuerpo.

Prestar atención a tu dieta es una buena manera de reducir la probabilidad de infecciones y prevenir resfriados. Al haber climas que favorecen la aparición de estos últimos, si vives en uno de ellos también será necesario adoptar medidas concretas como lavarte las manos con frecuencia y mantener una buena higiene.

3. Mantiene sana la piel

La piel es el órgano más grande de tu cuerpo y por tanto debes cuidarlo. Consumir vitaminas está asociado a la reducción de posibilidades de desarrollar cáncer de piel.

4. Previene la osteoporosis

Si quieres unos huesos fuertes, los productos lácteos, el pescado, las frutas y las verduras son indispensables en tu cesta de la compra. Mantener la sal a raya también puede ayudar en su prevención.

5. Regula el tránsito intestinal

Las frutas, las verduras y los productos lácteos ricos en probióticos son siempre bien recibidos por las bacterias del tracto digestivo. Por su parte, los alimentos grasos y fritos no son nada recomendables.

6. Mejora tu estado de ánimo

Está comprobado que existen alimentos que contribuyen a mejorar tu estado de ánimo. La razón es que ayudan al organismo a segregar ciertas hormonas (endorfinas, serotonina) que provocan sensación de felicidad y bienestar.

De hecho, según un estudio expuesto en el congreso de la Asociación Americana de Psiquiatría celebrado en 2016, algunos alimentos podrían incluso contribuir a mejorar los síntomas de la depresión.

Cuidar tu alimentación te ayudará a paliar algunos de los efectos asociados a épocas algo complicadas para las defensas del organismo, como son la primavera y el otoño.

7. Reduce el estrés

Ciertos alimentos tienen la capacidad de moderar la producción de hormonas que inducen el estrés, tales como el cortisol y la adrenalina. Algunos de ellos como las naranjas contienen vitamina C, mientras que otros como el salmón son ricos en ácidos omega-3.

El chocolate negro aumenta el flujo sanguíneo del cerebro, influyendo de esta manera en el nivel de atención. Además, gracias a un estudio realizado en la Universidad de Clarkson se verificó que contribuye a reducir los efectos negativos de la cafeína (por ejemplo, el aumento de la ansiedad).

8. Mejora el rendimiento del cerebro

Una dieta rica en verduras, frutas, pescado y frutos secos, ayuda a reducir el deterioro de la memoria, la capacidad de concentración y otras funciones cerebrales.

Comer alimentos ricos en ácidos omega-3 como el pescado, las nueces y los aguacates se traduce en un mejor funcionamiento del cerebro y por tanto un mayor rendimiento y una mayor productividad en el trabajo.

Entrenar el cerebro supone un reto diario y constante en el que debes abandonar la zona de confort. Si necesitas ideas consulta las que te proponíamos en este artículo a fin de mantenerlo joven y bien despierto.

9. Cuida la salud de tus futuros hijos

Todo lo que comes a lo largo de tu vida, incluso en la infancia, afecta a la fertilidad y a la salud del futuro bebé. Una razón más que suficiente para empezar a tomar mayor cantidad de alimentos frescos desde hoy mismo.                           

10. Protege el corazón

Algunos alimentos como los cereales integrales ayudan a reducir los niveles de colesterol malo, altamente perjudicial para el corazón. Una dieta saludable implica que es baja en sodio, por lo que seguirla contribuye a mantener la presión arterial en los niveles adecuados.

11. Ayuda a prevenir problemas oculares

Los alimentos ricos en antioxidantes juegan un papel importante en la prevención de dos problemas oculares comunes: las cataratas y la degeneración macular relacionada con la edad. 

12. Una aliada contra el cáncer de mama

Es un hecho que la buena alimentación está íntimamente relacionada con la prevención del cáncer. Según se ha demostrado, las setas ayudan a mantener controlados los niveles de estrógeno para prevenir el de mama.

Ya sea a corto, medio o largo plazo, todo lo que comes tiene un impacto directo en tu organismo. Potencia los beneficios de una alimentación saludable manteniéndote hidratado, realizando alguna actividad física, no fumando y descansando adecuadamente. Tu cuerpo te lo agradecerá toda la vida.


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