Ergonomía: 5 reglas para una postura correcta en el trabajo

¿Pasas mucho tiempo en la oficina delante de un ordenador? La ergonomía en el trabajo es muy importante si quieres evitar dolores ya que nuestro cuerpo ha sido concebido para estar en constante movimiento y no ocho horas sentados frente a un ordenador. Así, saber adoptar una buena postura ergonómica te permitirá evitar problemas musculares, lumbalgias, tendinitis o dolores de espalda.

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Hoy te damos 5 reglas de oro para adoptar una buena ergonomía en el trabajo:

1. Adoptar una buena postura

La postura en el trabajo es lo más importante. De hecho, puedes tener la mejor silla o un ratón ergonómico, pero si tu postura no es la correcta, no te van a servir de nada y acabarás tendiendo dolores. Tener una buena postura pasa por mantener una posición recta. La espalda debe estar lo más derecha posible y bien pegada al respaldo para que no haya huecos a la altura de la zona lumbar.

2. Escoger un asiento ergonómico

Esta es la clave a la hora de instalarte en tu puesto de trabajo, elegir un asiento ergonómico. Deberás tener un asiento que te permita regular la altura y mantener la distancia adecuada entre tu cuerpo y la pantalla. Para determinar la altura de tu asiento, los pies deben estar en contacto con el suelo y las rodillas deben formar un ángulo recto, manteniéndose a la altura de las caderas. Para un apoyo lumbar óptimo, la parte baja del respaldo debe alinearse con la curva natural de la parte baja de la espalda.

Para evitar cualquier riesgo de tendinitis, tus manos y brazos deben estar relajados. Tu muñeca no debe estar en tensión a la hora de manejar el teclado o el ratón y debe mantenerse alineada con ellos y no formando ángulo.

3. Optimizar la superficie de trabajo

La superficie de trabajo es otro punto importante a tener en cuenta para adoptar una buena postura. Para evitar molestias musculares, es recomendable mantener los objetos que más utilices cerca de ti. Al alcance de tu mano. Si tienes que hacer un trabajo que requiera manejar documentos en papel, sitúalos entre la pantalla y el teclado. Coloca los objetos que uses puntualmente fuera de tu alcance, de esta manera te obligarás a levantarte, cambiar de postura y estimular la circulación.

Asimismo, te recomendamos que intentes reducir tu uso del ratón. Siempre que puedas, utiliza los comandos del teclado en lugar del ratón, causa de muchísimas tendinitis.

4. Adaptar la posición de tu pantalla

Para una mejor visibilidad, desplaza la pantalla al fondo de tu escritorio. Elige una pantalla de entre 17 y 19 pulgadas. Alarga tu brazo y sitúa el monitor a esa distancia de tu cuerpo. Es indispensable posicionar bien la pantalla para minimizar los problemas de fatiga visual. Colócala a la altura de tus ojos y ligeramente orientada hacia atrás.

5. Verificar tu ergonomía en el trabajo

Para comprobar que tu postura es confortable, hazte 5 preguntas:

¿La espalda está derecha y tienes los hombros echados hacia atrás?

La altura del teclado mantiene el brazo y el antebrazo en ángulo recto?

¿Las rodillas forman un ángulo recto?

¿Tienes al alcance de tu mano todos los objetos que usas habitualmente?

¿Realizas pausas para estirar y moverte regularmente?

 

 

 

Fuente: Blog Santé au Travail


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