Actitud vs Aptitud. Diferencias y cuál es más importante

Actitud y aptitud ¿en qué se diferencian? Si no sabes contestar a esta pregunta no te preocupes…  es algo muy común. 

Por lo general no se suele encontrar una diferencia clara entre ambos conceptos… pero la hay y es muy importante reconocerla.

La personalidad humana se compone de rasgos multidimensionales que conforman nuestra manera de actuar, pensar y, en definitiva, nuestro estilo y filosofía de vida.

En el entorno laboral una perfecta y equilibrada combinación entre actitud y aptitud es una de las habilidades más deseadas por los departamentos de Recursos Humanos de toda empresa.

¿Tienes aptitud… o destacas por tu mejor actitud? Despeja todas tus dudas, vamos a poner luz sobre dos conceptos claves para poseer un perfil laboral exquisito y de gran proyección.

¿Qué es la actitud?

La actitud puede definirse como la tendencia de comportamiento adquirida con el paso del tiempo y la experiencia hacia el modo de entender la vida y cómo reaccionar ante las situaciones.

De un modo más nítido podemos decir que la actitud es el reflejo de la personalidad de los individuos: es la disposición para responder, de una manera consistente, a ciertas situaciones, personas u objetos que se ha aprendido y se ha convertido en el modo típico de respuesta.

Por lo tanto estamos hablando de una forma de actuar ya aprendida de larga duración y que es complejo de modificar.

¿Qué factores influyen en la creación de la actitud? 

Realmente son muchos los factores o claves que inciden directamente en el dibujo personal de toda actitud. Podemos resumirlos más importantes:

  • Componente cognitivo. Todo aquello relacionado con las interacciones en  la mente, como pensamientos, ideas o creencias.
  • Componente afectivo. Vivencias y experiencias afectivas que influyen en la actitud.
  • Componente conductual. Tendencias de comportamiento que construyen la actitud final.

Factores: Familia, prejuicios, educación, experiencia personal, etc…

La función más importante de una actitud sólo se es posible determinarla considerando la relación con la persona que la mantiene y el entorno en el que se desenvuelve.

3 tipos de actitudes básicas

Por lo general y de una forma muy generalizada se definen tres tipos de actitudes básicas:

  • Actitud Positiva

Las personas con actitud positiva tienden a pensar más en lo bueno que en lo malo en todo tipo de situaciones.

Una de las cuestiones básicas de la actitud positiva es que se aprende de los errores, siendo oportunidades para seguir adelante y mejorar.

Características: Optimismo, alegría, confianza, flexibilidad, humildad, tolerancia, etc…

  • Actitud Negativa

Al contrario que la primera actitud descrita, la actitud negativa tiende a centrarse en todo lo malo, cada oportunidad u opción es negativa o puede ser un factor determinante para un problema.

Son personas muy poco adaptables al cambio y difíciles de tratar para una mejora continua.

Características: Pesimismo, frustración, odio, celos, inferioridad, duda, etc…

  • Actitud Neutral

Es una tendencia a no dar importancia o sentir un desapego emocional a diferentes cuestiones en la vida.

Las personas con una actitud neutral no dan suficiente importancia a situaciones o eventos. Ignoran el problema y lo dejan para que lo resuelva otra persona.

Características: Desapego, complacencia, indiferencia, desconexión, etc…

Es importante recalcar que es posible mantener distintos tipos de actitudes dependiendo de las situaciones a vivir. Aunque hay una que sobresale más que el resto y es tendencia en la personalidad de las personas.

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Tipos de actitudes más valoradas en las empresas

Con lo visto, las empresas buscan una actitud positiva y proactiva con capacidad para resolver problemas y adaptabilidad.

Así pues, la actitud de un buen profesional debe basarse en las siguientes cualidades:

  • Compromiso con el trabajo. Los profesionales proyectan una actitud comprometida al mostrar la voluntad de hacer lo que sea necesario para cumplir con las tareas,
  • Motivación e innovación. Actitud innovadora capaz de generar nuevas ideas y modos de trabajar y resolver problemas.
  • Respeto a los demás. Una actitud dispuesta a tratar a otras personas con educación y profesionalidad, incluso si no están de acuerdo con el punto de vista de la otra persona.
  • Optimismo. Energía positiva para el trato con los demás y el desarrollo de las tareas y procesos de trabajo.

¿Qué es la aptitud?

La aptitud representa la capacidad de una persona para adquirir nuevas habilidades a través de experiencias de aprendizaje. Está asociado con la disposición de una persona para aprender algo nuevo.

Muchas veces se confunde la aptitud con las habilidades de una persona, las habilidades indican lo que una persona ya ha aprendido en el pasado y la aptitud se refiere a lo que una persona puede hacer en el futuro.

Los diferentes tipos de aptitudes indican habilidades de aprendizaje positivas en una variedad de campos. 

Los diferentes tipos de aptitud incluyen habilidad verbal, habilidad numérica, habilidad general, mecánica, visual, simbólica, creativa, aprendizaje inductivo, etc…

La aptitud es algo innato en el ser humano y suele estar relacionada con la inteligencia del individuo.

Tipos de aptitudes más valoradas en las empresas

Las aptitudes están muy vinculadas al entorno laboral, pues mide de un modo importante el avance o el estancamiento de los profesionales.

¿Qué aptitudes destacan entre los profesionales? ¡Toma nota!

  • Pensamiento crítico.  El pensamiento crítico capaz de ver los errores y mejorar y optimizar forma y metodología  de trabajo necesita de una aptitud  capaz de reconocer este tipo de situaciones.
  • Aprendizaje Continuo. Esta es una aptitud básica para las empresas. Aprender de cada tarea o experiencia, es necesario para ser un mejor y más resolutivo profesional. Especialmente importante con la llegada de la transformación digital.
  • Liderazgo. Tener una buena predisposición en el trabajo y hacérsela entender al resto es crucial para la creación y gestión de equipos de trabajo.
  • Proactividad. El comportamiento proactivo implica actuar antes de una situación futura, en lugar de simplemente reaccionar. Significa tomar el control y hacer que las cosas sucedan en lugar de simplemente adaptarse a una situación o esperar a que suceda algo.

Diferencias entre aptitud y actitud

Una vez definidos ambos conceptos, actitud y aptitud, es mucho más fácil reconocer ciertas diferencias.

Para una mejor comprensión vamos a ofrecer diferentes nociones sobre las diferencias entre Actitud y Aptitud:

Principales Diferencias entre Actitud y aptitud

La aptitud es la capacidad de una persona para adquirir una nueva habilidad, mientras que la actitud es el resultado de creencias y emociones.

La aptitud es innata, es decir, están presentes desde el nacimiento, mientras que las actitudes están completamente formadas por experiencias y factores ambientales.

La aptitud se asocia con la inteligencia, mientras que la actitud afecta la personalidad y el comportamiento.

La aptitud es relativamente rígida, no suele tener grandes variaciones. Mientras que la actitud es fluida por naturaleza y cambia constantemente.

La actitud sustenta el carácter, las virtudes y los valores morales en cambio la aptitud determina si la persona es capaz de desarrollar las habilidades deseadas para realizar una tarea.

¿Qué es más importante en el proceso de contratación de personal?

Ante esta pregunta solo se puede responder que ambas son importantes para un departamento de Recursos Humanos.

No se entiende un profesional con mala actitud y buena aptitud o viceversa. Ambas cualidades son igual de importantes, y pueden mejorarse en el ámbito laboral.

Sin duda alguna, una mala actitud es una buena razón para prescindir del empleado, a partir de ahí es posible mediante formación y liderazgo es posible modificar las actitudes y aptitudes de los equipos de trabajo.

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