Dolor de espalda y productividad laboral

El dolor de espalda es, desafortunadamente, uno de los problemas más comunes entre los empleados. En concreto, el dolor de lumbares afecta aproximadamente al 80% de los adultos en algún momento de su vida. De hecho, la molestia en las lumbares es un mal tan extendido que un estudio reciente demostró que es la mayor causa de incapacidad en el mundo.

La lumbalgia es la causa más frecuente de incapacitación laboral en menores de 50 años y se estima que 1 de cada 5 personas tiene un dolor lumbar que ha durado más de 3 meses.

dolor-espalda-productividad-laboral

A la luz de estos datos, parece lógico concluir que gran parte de tus empleados sufrirán dolor de espalda en algún momento. Mala noticia para ellos, pero también para ti. ¿Por qué?

Dificultad para concentrarse. Cuando padecemos dolores de espalda, es difícil prestar plena atención a otras actividades como, por ejemplo, trabajar. Los dolores de espalda pueden afectar a la capacidad de concentración de un empleado que puede empeorar si estos son crónicos, derivando en cansancio, irritabilidad o depresión.

Absentismo laboral. El 40% de los trabajadores que padecen dolor intenso de espalda se ausenta unos días de su puesto de trabajo. Los dolores de espalda son uno de los principales motivos de baja laboral y el tiempo medio de estas bajas asciende a 35 días y los costes totales anuales generados por esta incapacidad laboral temporal pueden llegar hasta casi 2000 euros por trabajador.

¿Qué puedes hacer para evitar, en la medida de lo posible, que tus trabajadores padezcan lumbalgias y dolores de espalda?

La solución más evidente es facilitarles un espacio de trabajo ergonómico. Detecta los problemas y busca las soluciones que, por ejemplo, pueden pasar por proporcionar artículos ergonómicos como almohadas para las lumbares que ayudarán a los empleados a que se sienten en la postura correcta. También puedes facilitarles soportes para los pies o escritorios que combinen ambas posturas, de pie y sentados.

Asimismo, la promoción de una cultura corporativa saludable que defienda la práctica del deporte puede ser una buena forma de concienciar a tus trabajadores de la importancia de una vida activa para prevenir este tipo de problemas de salud.


Comparte este artículo