Llegar al viernes con energía ¿misión imposible?

Comienzas la semana con ilusión pero según avanzan los días vas perdiendo fuelle. El estrés, las preocupaciones y el exigente día a día van acumulándose y, cuando te quieres dar cuenta, has llegado a duras penas al fin de semana.

¿Es posible llegar al viernes con energía?

La alimentación, tu gran aliada

Apenas pruebas los carbohidratos, no desayunas, para ti la fruta es un ser mitológico y además estás totalmente enganchado al café... ¿Aún te preguntas por qué no tienes fuerzas?

 Si tu dieta es inadecuada, ante cualquier situación de nervios o dificultad se producirá un descenso de las defensas. Por el contrario, si es equilibrada y completa, tu organismo se sentirá fuerte y en forma.

Las vitaminas son indispensables para transformar los alimentos en energía. Te ayudarán a fortalecer el sistema inmunitario, reducir el cansancio y la fatiga. Si te sientes bien y fuerte todo resulta mucho más fácil.

  • Un desayuno completo debe aportarte proteínas, carbohidratos, fibra, vitaminas y minerales. Como ejemplo de opción equilibrada te proponemos el desayuno compuesto por productos lácteos, cereales (o productos elaborados con ellos) y fruta.
  • Los frutos secos pueden presumir de ser ricos en Tenlos en cuenta como opción de snack saludable y nutritivo para cargar las pilas a media mañana.
  • Beber agua es indispensable para el buen funcionamiento del organismo. Mejora el sistema inmunitario incrementando sus defensas y reduciendo la posibilidad de enfermar.

 

El descanso, imprescindible

Si eres de aquellas personas a las que las 24 horas del día les quedan escasas, quizá estés tentado en robarle horas al sueño para aprovechar más.

Puedes hacerlo un día, incluso dos, pero dormir poco no te será rentable al final de la semana. Tu nivel de concentración y tu rendimiento disminuirán, lo que probablemente se traducirá en  que deberás invertir más tiempo del habitual en realizar tus tareas diarias.

Llegarás al viernes tan cansado que, en vez de aprovechar el fin de semana para realizar otras actividades sólo pensarás en dormir, comenzando la nueva semana con la sensación de total desaprovechamiento.

Hacer ejercicio, una sana costumbre

Al mejorar la circulación de la sangre, la práctica de ejercicio también aumenta la función inmunitaria. Incrementa tu nivel de atención, contribuye a reducir el estrés y libera endorfinas. Lo ideal sería dedicar al menos 20 minutos diarios a realizar alguna actividad física, especialmente por la mañana.

Según diversos estudios, quienes hacen ejercicio en ese momento del día tienen más probabilidades de convertirlo en un hábito.

En la medida en que te sea posible, aprovecha también los beneficios de pasear al aire libre. La exposición a los rayos solares aumenta los niveles de serotonina, la hormona que regula tu estado de ánimo. Además el sol contribuye a sintetizar la vitamina D, una aliada contra la debilidad, la fatiga y el dolor de cabeza.

Una buena planificación

Ya sea por falta de planificación o por tener que solucionar imprevistos sobre la marcha, dejar los temas importantes para el final no suele ser buena idea (especialmente si buscas el éxito).

Olvida esa etapa de desesperación y estrés en la que apurabas los plazos de entrega. Organízate con responsabilidad planteándote tus retos con lápiz y papel. Está muy bien afrontar la semana con energía y queriendo aprovechar al máximo, pero sé realista. Las horas en el papel no cunden lo mismo que en la realidad.

Apóyate en esa planificación como una guía para gestionar tu tiempo y tu estrés, tanto para temas laborales como para relacionados con tu vida personal. Estar preocupado por todo aquello que debes hacer al terminar tu jornada te descentrará en la oficina.

Para un buen reparto del tiempo, quizá debas asignar varios días a una tarea. Haz que todos los días cuenten y verás cómo llegas al viernes con tus objetivos cumplidos.

Miércoles, día de reflexión

La mitad de la semana es un buen momento para comprobar si la planificación que realizaste está siendo de utilidad o sólo quedó en el papel.

positivo, aun tienes dos días por delante para terminar la semana. Haz los ajustes que creas necesarios y analiza cómo te encuentras físicamente. ¿Estás cansado? ¿Llegar al viernes en buena forma y buen estado de ánimo te parece imposible?

Haz un parón. Descansa. Tómate diez minutos para ti. Una pequeña pero efectiva meditación diaria puede resultarte de gran utilidad para disminuir el estrés y volver a recuperar la sensación de control.

Hay tiempo para todo

Lo hay, tienes que encontrarlo. Quizá sea leyendo en el autobús o escuchando tu música preferida en el metro, pero ese tiempo dedicado a ti puede ser la clave para llegar al viernes con energía y sintiéndote bien.

Fija un día entre semana para disfrutar de la serie que te engancha, tomar un café entre amigos o practicar una afición. Estar en contacto con otras personas es importante para mantenerte sano y lleno de energía. Reírte, tomarte la vida con filosofía y compartir vivencias con otras personas afines a ti te ayuda a desahogarte y relativizar las preocupaciones

Por su parte, realizar actividades que te enriquezcan te ayuda a estar más activo, a seguir aprendiendo y a sentirte en plenitud. ¿Te apasiona la fotografía? ¿Has probado el yoga? O tal vez lo que de verdad te apetezca sea comenzar a pintar… Piénsalo con calma, valóralo y ¡a por ello!

Poner en práctica estas sencillas recomendaciones te ayudará a evitar la sensación de ir acumulando cansancio y terminar la semana a punto de estallar.

Definitivamente, llegar al viernes con energía no es misión imposible. Hay muchos gestos que puedes poner en práctica cada día para sentirte bien. ¿Cuáles son los tuyos?


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