Las soft skills y el reclutamiento

Existe un interés creciente por las soft skills entre los reclutadores, y esto se percibe en los procesos de selección. Ya no se busca al que más sabe, sino al que más rápido aprende. Y ahí es donde entran en juego las soft skills, esas habilidades no técnicas que tienen los candidatos y que pueden hacer que la balanza caiga hacia su lado.

soft-skills-reclutamiento

Tener en cuenta los rasgos de la personalidad de los futuros empleados se vuelve crucial para mejorar los procesos de selección.  ¿Por qué están tomando tanto peso este tipo de habilidades entre los seleccionadores? El entorno laboral ha cambiado, y seguirá haciéndolo. Es más, el 50% de las profesiones del futuro, aún no existen. En este escenario, determinadas habilidades naturales de los trabajadores, como la capacidad de adaptación, la curiosidad intelectual o el espíritu innovador juegan un papel primordial en los procesos de selección.

Un currículo repleto de cursos de formación ya no es la clave a la hora de buscar nuevos empleados. Si estás a punto de abrir un proceso de selección para buscar nuevos colaboradores para tu empresa, no pierdas de vista las soft skills.

Estas habilidades están muy ligadas a la personalidad y la inteligencia emocional, y de ellas depende el 75% del éxito laboral a largo plazo.

Una de las soft skills más importantes es la capacidad de trabajo en equipo. Un alto porcentaje de líderes y profesionales de los Recursos Humanos quieren en sus filas personas que sean capaces de trabajar bien en equipo y con personas de diferentes personalidades.

Otra habilidad muy buscada es el pensamiento crítico, seguida por la excelencia en la comunicación escrita, la ética profesional, la comunicación verbal y el liderazgo.

La creatividad es otra de las habilidades que reinará en los procesos de selección en el futuro inmediato. Las personas creativas son capaces de encontrar soluciones diferentes e innovadoras a los problemas, y ese pensamiento divergente las hace especialmente atractivas a ojos de cualquier seleccionador.

La formación y la experiencia laboral son importantes, sí. Pero sin duda, este tipo de habilidades, con más componente personal y menos técnico, están ganado terreno a la hora de reclutar a nuevos colaboradores.


Comparte este artículo