La psicología del color en el entorno laboral

 

Por más breve que sea el periodo vacacional, la vuelta a los horarios y a las rutinas cuesta. Y como consecuencia, nuestra productividad puede verse alterada. Para hacer más llevadero este lunes, te vamos a hablar de la psicología del color en el entorno laboral y cómo este puede afectar a tu mente y tu productividad.

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El color influye en el comportamiento humano y en sus emociones. Los profesionales del marketing lo tienen claro y por eso estudian con sumo cuidado el uso de los diferentes colores en sus marcas, diseños y productos. Pero, ¿cómo puede llegar a afectar el uso del color en cuanto a rendimiento laboral se refiere?

En empresas con recursos, la decisión del color de sus paredes no es arbitraria. Google realiza test A/B para saber qué colores fomentan la productividad en los diferentes departamentos.

Existen diferentes estudios sobre qué colores evitar cuando diseñamos un área de trabajo. ¿Por qué? Porque afectan a nuestro humor y estado de ánimo. Una razón más que de peso, ¿verdad? Tal es la fuerza del color que incluso puede cambiar nuestra percepción sobre la temperatura de un espacio. Las paredes pintadas en tonos cálidos como el naranja, el rojo o el amarillo nos hacen sentir que la temperatura es más cálida de lo que marca el termómetro.

Los colores también afectan a nuestra productividad. Por ejemplo, el verde está vinculado con el pensamiento tolerante y creativo. Pintar las paredes de verde será una gran idea si quieres estimular la productividad de tus empleados.

Colores y sus vinculaciones:

El rosa

Tiene la capacidad de tranquilizar a la gente.  Estar expuesto durante treinta minutos a este color puede tener un efecto calmante que se prolongará durante un tiempo. Como curiosidad, la Administración de Estados Unidos acabó regulando los colores con los que se pintaban los vestuarios de los equipos de rugby. Algunos equipos pintaban el vestuario contrario de rosa, los visitantes se quejaban de que siempre perdían cuando estaban en vestuarios pintados de ese color y, finalmente, se estableció una norma que exigía que ambos vestuarios se pintaran del mismo color.

El blanco

Puede conducir al aburrimiento y la falta de estimulación. Es cierto, transmite elegancia y profesionalidad, pero ninguna sensación que ayude a mejorar nuestro rendimiento.

De sobra es conocido que el azul es el color por excelencia cuando hablamos de transmitir confianza. Pintar las paredes de azul ayudará a los miembros de tu equipo a generar confianza y mantener una actitud reflexiva y serena.

El amarillo

Fomenta la creatividad, perfecto para salas de reuniones en las que celebren sesiones de brainstorming. ¿Te has fijado en que es el color elegido por muchas agencias creativas? El naranja, otro color cálido, favorece el trabajo en equipo y nos mantiene optimistas.

¿Y cuál es el color a evitar? Pues en esta ocasión el rojo sale perdiendo. Es cierto que puede ayudarnos a mantener nuestro nivel de energía pero también puede provocarnos estrés, dificulta la concentración y reduce el pensamiento crítico.


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