habilidades blandas

¿Las empresas dan prioridad a las habilidades blandas?

En la actualidad, el mercado laboral es cada vez más competitivo y exigente. Es probable que al buscar oportunidades nuevas de empleo, encuentres empresas que buscan profesionales que no solo tengan habilidades técnicas o hard skills, sino que también destaquen en habilidades blandas.

En el ámbito profesional, la evaluación de competencias y atributos es fundamental para determinar quién es el candidato ideal para desempeñar un rol en una empresa u organización. Las habilidades blandas ofrecen perspectivas sobre cómo alguien puede desenvolverse más allá de sus conocimientos técnicos. Estás, relacionadas con la interacción interpersonal, abarcan desde la comunicación hasta la inteligencia emocional, y son vitales para el éxito en el entorno laboral.

Si aún no tienes claro qué implican estas habilidades ¡No te preocupes! A continuación vamos a profundizar sobre su significado, con algunos ejemplos para que puedas comprender su alcance con mayor amplitud.

¿Qué son las habilidades blandas y por qué son tan valoradas?

Las habilidades blandas, también conocidas como soft skills, son aquellas que tienen que ver con la forma de relacionarse con los demás, tanto a nivel personal como profesional. Son habilidades que no dependen tanto de los conocimientos técnicos o académicos, sino de la personalidad, la actitud y las emociones de cada individuo.

Algunos ejemplos de habilidades blandas son:

  • La comunicación: la capacidad de expresarse de forma clara, asertiva y respetuosa, tanto oral como escrita, adaptándose al contexto y al interlocutor.
  • El trabajo en equipo: la capacidad de colaborar con otras personas, aportando ideas, compartiendo responsabilidades y resolviendo conflictos de forma constructiva.
  • La creatividad: el talento de generar soluciones originales y novedosas a los problemas o desafíos que se presentan en el ámbito laboral.
  • La inteligencia emocional: la habilidad de reconocer, gestionar y expresar las propias emociones y las de los demás, así como de empatizar y establecer vínculos positivos.
  • La adaptabilidad: la forma de afrontar los cambios y las situaciones nuevas con flexibilidad, optimismo y aprendizaje continuo.
  • Pensamiento crítico: implica una evaluación profunda y reflexiva de la información, ideas o situaciones.
  • Pensamiento estratégico: consiste en planificar acciones considerando las metas a largo plazo, además de saber cómo conectar diferentes ideas, recursos y acciones de maneras coherentes y eficientes.
  • Gestión del tiempo: saber asignar el tiempo a tareas por prioridades de manera eficiente. Establecer plazos realistas y distribuir eficientemente las actividades.

Las habilidades blandas son cada vez más valoradas por las empresas

Por ejemplo, una empresa de tecnología, requiere de que sus vendedores se destaquen por sus habilidades blandas. Que cuenten con la capacidad de tener empatía con los clientes y así poder comprender sus necesidades, generando confianza y mejorando las relaciones comerciales. Además de contar con habilidades comunicativas claras, así facilitar la resolución de problemas y la negociación de acuerdos beneficiosos para ambas partes.

Se ha comprobado que en los últimos 5 años son esenciales para el desarrollo de cualquier actividad profesional. Según un estudio de LinkedIn, el 92% de los reclutadores consideran que las habilidades blandas son tan importantes o más que las duras (hard skills) a la hora de gestionar el talento humano, ya que son aquellas que se pueden medir y certificar, como el dominio de un idioma, un software o una técnica específica.

Las razones por las que las empresas dan prioridad a las habilidades blandas son varias:

  • Favorecen la innovación y la competitividad, ya que permiten a los trabajadores adaptarse a los cambios del mercado, generar nuevas ideas y mejorar la calidad de los productos o servicios.
  • Mejoran el clima laboral y la satisfacción de los empleados, ya que fomentan la colaboración, la confianza y el reconocimiento mutuo, lo que reduce el estrés y el absentismo.
  • Aumentan la fidelización y la captación de talento, ya que los trabajadores se sienten más motivados, comprometidos y valorados por la empresa, lo que les hace querer permanecer y crecer en ella, así como recomendarla a otros profesionales.

¿Cómo se pueden desarrollar?

Las habilidades blandas no son innatas, sino que se pueden aprender y mejorar con la práctica y la formación. Algunas formas de desarrollar las habilidades blandas son:

  • Realizar cursos o talleres específicos: como los que ofrecidos en algunas plataformas online, universidades o empresas de consultoría.
    Leer libros, artículos o blogs sobre el tema
  • Ver vídeos, podcasts o conferencias: donde encontrarás entrevistas, consejos y testimonios de expertos y profesionales.
  • Practicar las habilidades blandas en el día a día, tanto en el ámbito laboral como personal, buscando oportunidades para comunicarse, colaborar, crear, gestionar las emociones y adaptarse a las circunstancias.
  • Solicitar feedback de las personas con las que interactúas: tanto de forma formal como informal, para conocer los puntos fuertes y las áreas de mejora.
  • Reflexionar sobre tus propias habilidades: identificando los logros, los retos y los objetivos a alcanzar, así como las acciones a realizar para conseguirlos.

Aunque las habilidades laborales y las soft skills son esenciales para el éxito en el mundo laboral. Por lo tanto, es importante desarrollar y mejorar nuestras habilidades blandas para tener éxito en el mundo laboral.

 

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