Cómo ser un buen líder

Mucho se ha hablado sobre el concepto de líder en cualquier ámbito. En términos generales, un líder es una persona que ocupa una posición dominante o superior dentro de su campo y es capaz de ejercer un alto grado de control o influencia sobre los demás.

 

Cada uno de nosotros ha convivido con un líder en el trabajo o en otra faceta personal de nuestras vidas. Pueden ser buenos líderes o no tan buenos. Cuando nos toca a nosotros ser líder, ocupamos un puesto en el cual  todas nuestras habilidades están en el centro de atención.

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Las habilidades de liderazgo marcan la diferencia en la lucha por el posicionamiento empresarial en el mercado. Una de las claves más importantes para determinar el éxito de una empresa se halla en la capacidad de colaboración de sus equipos.

¿Qué habilidades tiene un buen líder?

Esta es la pregunta del millón, un buen líder debe tener una buena suma de cualidades que ofrezcan seguridad y garantías a la otra parte. Por lo general se pueden distinguir las siguientes:

Se puede ser un buen líder gracias a la comunicación pero no es una tarea fácil, pues la idea de comunicarse plantea numerosas cuestiones que es necesario dominar. Veamos un poco más sobre la importancia de la comunicación en el buen líder.

Comunicación y buen liderazgo

No hay duda que la comunicación es una función prioritaria del buen  liderazgo. La comunicación efectiva y el liderazgo positivo están estrechamente relacionados.

Los líderes deben ser comunicadores expertos en innumerables relaciones a nivel organizativo, en comunidades y grupos, y en ocasiones a escala global.

Como líder es indispensable crear un modo y  una voz dentro de la comunicación, la cual genere una personalidad propia y se aleje de un posible corporativismo, que proyecta cierta lejanía y poca empatía hacia los demás. Para una gran mayoría de expertos en comunicación y liderazgo, se valora la persona real y un mensaje real, nada de artificios.

Otro dato interesante sobre la comunicación y liderazgo es la visibilidad, esto quiere decir que permanecer visible y comunicar en persona es mucho más valorable que hacerlo vía mensajes u otros medios. La otra parte valora no solo el mensaje también la persona.

Otra cualidad, muy compleja e indispensable, de un buen líder es saber escuchar. Por lo general, en la vida diaria las personas no somos buenos oyentes, en ambientes de trabajo no hay margen para el error. Los buenos comunicadores también son buenos oyentes. Cuando escuchas bien, obtienes una comprensión clara de la perspectiva y el conocimiento de otra persona. Además la capacidad de escuchar fomenta la confianza, el respeto y la colaboración.

A continuación, vamos a exponer una serie de acciones prácticas que potencian una correcta comunicación en el  ámbito del liderazgo:

Ser un buen líder no es una tarea fácil requiere dominar muchas habilidades. Pero es posible ser un gran líder gracias a la comunicación, pues con esta habilidad se sienta las bases para poder trabajar en el camino del buen liderazgo.


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