5 hábitos para disfrutar del verano (aunque no estés de vacaciones)

Desde que comienza el mes de junio, y con él el calor, cambiamos el chip y tendemos a modificar los horarios y relajar los buenos hábitos como hacer ejercicio con regularidad, incluso a veces nos cuesta dormir.

Aunque está bien disfrutar y desconectar es importante no bajar la guardia. Si te cuidas y te encuentras bien, todo será más fácil. Por el contrario, si duermes poco y tienes los horarios cambiados, no rendirás en tu jornada laboral y entrarás en un bucle poco agradable. Los siguientes consejos te ayudarán a disfrutar de un verano saludable hasta que llegue el momento de irte de vacaciones. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

 

Extremar el cuidado de la piel

Junto con el tabaco, el sol es uno de los factores que más perjudica la piel. Una excesiva exposición a sus rayos puede provocar envejecimiento prematuro, manchas y otros problemas, así como un aumento del riesgo de cáncer en este órgano. Poner en práctica tres sencillos gestos te ayudarán a obtener la protección solar más completa:

  • Protector. Utiliza uno de amplio espectro que tenga un factor de protección solar de al menos 15. Aplícalo antes de salir de casa y mínimo cada dos horas (o con mayor frecuencia en caso necesario).
  • Horas clave. Evita el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando los rayos solares son más intensos. En caso de no poder hacerlo, busca lugares con sombra.
  • Protege la piel con pantalones largos, sombreros de ala ancha o prendas especiales que hayan sido diseñadas para bloquear los rayos ultravioletas.

 

Reactivarte al aire libre

Además de ser muy divertido y servirte para desconectar, practicar una actividad física en verano va a contribuir a tu buena salud y bienestar. Teniendo en cuenta una serie de recomendaciones disfrutarás todavía más.

  • Elige las horas del día menos calurosas para practicarlo.
  • Aplícate siempre protección solar antes de salir a la calle.
  • Toma algo ligero antes de hacer ejercicio.
  • Bebe agua con cierta frecuencia sin esperar a tener sed.
  • Viste ropa fresca clara y usa gorro.
  • Utiliza gafas de sol con cristales homologados.
  • Adapta la intensidad del ejercicio según la temperatura y la humedad del día.
  • Al comenzar y al terminar tu sesión realiza estiramientos ligeros.

Mantenerte hidratado

Calor y verano están estrechamente relacionados así que hay que extremar las precauciones ya que un exceso de calor afecta negativamente al organismo, pudiendo ser de extrema gravedad en algunos casos.

Malestar general, piel enrojecida, calambres, sensación de agotamiento, náuseas, vómitos, deshidratación, golpe de calor y fiebre son algunos de sus efectos más habituales. Por eso es necesario mantener el cuerpo bien hidratado y beber agua aunque no se sienta sed. Zumos naturales, infusiones frías o cremas refrescantes son siempre buenas opciones.

Por otro lado, y si bien es cierto que nunca debe abusarse de las bebidas muy azucaradas, con cafeína o alcohol, esta recomendación aun cobra más importancia en verano.

 

Vigilar la alimentación

El verano trae consigo una alteración en todas tus costumbres, incluso las relacionadas con la comida como veíamos antes. Mantener tu dieta saludable te costará menos si sigues las siguientes pautas:

  • Haz 5 comidas al día y bebe de 1’5 a 2 l. de agua.
  • Aumenta el consumo de verduras, mejor aún si son de temporada. No te olvides de las legumbres.
  • Apuesta por las frutas de temporada como postre. Son ricas en vitaminas y beta-carotenos que además mejoraran el estado de tu piel.

En Gourmet a domicilio encontrarás muchas posibilidades. Porque nunca fue tan cómodo comer en la oficina o en casa.

Disfrutar del tiempo libre

En verano tenemos más tiempo para disfrutar del aire libre así que hay que aprovecharlo. Si vives en el interior, desplazarte en verano a lugares con mar también te abre el abanico de posibilidades a la hora de probar otras experiencias deportivas. En caso de no practicar ejercicio de forma regular, es recomendable que en verano comiences a hacerlo poco a poco con actividades de intensidad moderada.

Caminatas, gimnasia acuática y ciclismo son las más recomendadas por considerarse de bajo impacto y, en principio, no tener restricciones de edad. En cualquier caso, un adecuado calentamiento antes de iniciar la sesión y los correspondientes estiramientos al terminarla son esenciales para evitar lesiones.

El verano es el momento ideal para disfrutar en familia. Infórmate de las distintas opciones que tienes para organizar unas vacaciones con ocio activo: excursiones, senderismo, deportes acuáticos…

Si vas a permanecer en la ciudad tampoco tienes excusa para seguir abonado al sedentarismo. Consulta las webs del ayuntamiento, organismos oficiales, oficinas de turismo o empresas para que te asesoren sobre las distintas actividades que ofertan. Eso sí, asegúrate siempre de cumplir y de que cumplen los protocolos de seguridad en materia de prevención del COVID-19. Además, esta es la época ideal para hacer uso de los parques, rutas verdes, piscinas y polideportivos municipales que existen en tu lugar de residencia habitual.


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